Kant: el significado histórico-político de la ilustración.

Publicado en por Heriliam


La ilustración es un proceso histórico-social de Europa del siglo XVIII, prueba de ello, es la reflexión de Kant sobre, ¿qué es la ilustración?, en el año 1784. (En alemán Was ist Aufklärung?). Dos meses antes Mendelssohn un judío contemporáneo a Lessing que vivía en Alemania, ya había contestado a la pregunta ¿qué es la ilustración?, Kant no tenia conocimiento de ello, no le pasaba por su cabeza que alguien más escribiera sobre la ilustración, ya que Kant nunca salió de su natal Konisberg para darse cuenta de ello.

 

Sin embargo, Kant escribía las primeras notas políticas sobre el significado de la ilustración, señalando el contexto que vivía Alemania en ese entonces, la cual todavía no tenía una identidad política y sufría de partidos políticos cuya tarea era organizar los problemas del presente de aquella sociedad alemana. Por eso, Kant más que escribir el significado de la ilustración, era reivindicar el proceso histórico-político de Alemania, la cual carecía de mucha ingenuidad ante lo que le sucedía en ese momento.   

 

Por ello, la tarea esencial de la ilustración era revisar el presente de su Alemania, de manera que se exigiera el uso efectivo de la razón en los ciudadanos, que pensaran por si mismo, sin necesidad de alguien más para poder trascender, este, es el reclamo de Kant a su Alemania, por eso para Kant:

 

La ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad. La incapacidad significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia sin guía de otro. Esta incapacidad es culpable porque su causa no reside en la falta de inteligencia sino de decisión y valor para servirse por sí mismos de ella sin la tutela de otro. ¡Sapere aude! ¡Ten el valor de servirte de tú propia razón![1]

 

Con esto, Kant ejerce una pugna contra el poco interés del hombre para provoca el advenimiento de la libertad, frente a una sociedad que requiere pensar por si misma la idea de progreso, y salir de la minoría de edad para dejar de tener como obstáculo, la emancipación de los hombres ante las decisiones de otros, me refiero aquí al yugo que ha explotado la conciencia de hombres, y que difícilmente les otorgara una autonomía).

       Para Kant esto significa sin más que el hombre como tal sin ninguna condición (sin ser filosofo), tiene la posibilidad de usar su razón de manera libre sin receso alguno, esto, permite en gran medida el uso público y privado de la razón. El primer uso se refiere al que en calidad de maestro o docto usa la razón, es decir, manifiesta en sí sus inquietudes de acuerdo a su íntimo criterio (un intelectual por ejemplo). El segundo uso se relaciona con la razón pasiva (por llamarla de alguna forma) de un funcionario de hacienda del estado, ya que de algún modo tiene ciertas limitaciones por su trabajo.   

 

Al parecer, la ilustración para Kant es falta de saber andar (como los bebes que son muy pequeños y por tanto, son incapaces de caminar por si solos sino que necesitan de su andadera), donde la libertad de pensar lleva en las manos una razón plural que no sólo le comete a los doctos o eruditos, sino a todos en general, porque el propósito de Kant es situar a su Alemania en general en una época de ilustración (de desarrollo), y no una época ilustrada (cuando ya se ha desarrollada por lo menos en su totalidad), esta el maestro Kant todavía falta mucho.

 

Con esto, Kant intenta proyectar la ilustración en una sociedad cosmopolita, (una sociedad que no sea local sino universal enterada de todos los acontecimientos y hechos históricos que suceden), por eso, “el uso de todo ciudadano tiene derecho a hacer de su razón en cuanto que es miembro de una sociedad global o de una sociedad cosmopolita. Es un uso constitutivamente crítico fundado en la plena libertad.”[2]

 

Ahora bien, la ilustración kantiana trae consigo un liberalismo democrático que en ese tiempo Alemania carecía, a raíz de ciertos reclamos entre clericós y doctos para admitir la participación ciudadana en la toma de decisiones a favor de una organización social y política (la falta de identidad). Esto trae por consecuencia el problema del mal,  ya que la pluralidad genera cualquier conflicto entre quienes se imponen (clericós) y quienes reaccionan (doctos) ante ello.

 
           El liberalismo democrático concede fundamentalmente cierta autonomía de pensar, de ejercer sus derechos como ciudadanos siempre y cuando se respeten las leyes, como tales, me refiero al papel que juega el derecho público (también derecho político) ante la practica los hombres, sobre todo cuando “el derecho político siempre esta en su fin: la legislación que opera según la pureza es en si definitiva. Ahí se ve la originalidad de Kant. No sólo piensa el derecho natural como una condición del derecho político, sino a la inversa.”[3]

 

Al asumir la libertad con bastante responsabilidad como derecho político, viene el momento de orientarse en un sitio, (geográficamente). Para Kant, eso es sumamente importante ya que nos permite ubicar el pensamiento o la razón, ante lo que sucede o  acontece, puesto que trazar el rumbo de la ilustración. Por eso, para Kant orientarse significa, “en la propia acepción de la palabra, encontrar, en un lugar del mundo dado (de los cuatro en que dividimos el horizonte), los restantes, en particular la salida del sol. Veo el sol en el cielo y sé que ahora es medio día, de modo que sé encontrar el sur, el oeste y el norte.” [4]



[1]Emmanuel Kant, “¿Qué es la ilustración?” en Filosofía de la historia, Fondo de Cultura Económico, México, 1941, p. 25.

[2] Ciro Flórez, Kant, de la ilustración al socialismo, Salamanca, 1976, p. 23.

[3]Philippe Raynaud y Stéphane Rials (eds), Diccionario de filosofía política, Editorial Akal, p. 439.

[4] Immanuel Kant, “¿qué significa orientarse en el pensamiento?”, En defensa de la ilustración, traducción de Javier Alcoriza  y Antonio Lastra, Alba Editorial, p. 167.

Comentar este post

Enrique 05/30/2009 19:50

Sigue escribiendo, Heriberto, verás que la constancia te llevará lejos, amigo. ¿Y a ti qué te parece todo este asunto? ¿Está nuestra sociedad compuesta ya de ilustrados o piensas que está en vías de ilustrarse?, ¿y si no es posible? ¿No será hacerse cargo de la propia razón, andar sin esa incapacidad culpable, una tarea infinita o acaso se concluye? ¿Cuál es hoy en día nuestro sol naciente? Un abrazo.