Ricoeur y Foucault: hacia una hermenéutica del acontecimiento

Publicado en por Heriliam


A continuación presentaré a la hermenéutica del acontecimiento de acuerdo a dos variantes; la primera, es la dialéctica del acontecimiento y sentido de Paul Ricoeur, que atiende principalmente al discurso como acontecimiento, pero también al acontecimiento como un elemento puramente interpretativo. La segunda, es el acontecimiento como principio regulador del discurso según Michel Foucault, y visto de igual modo como una categoría azarosa en la práctica discursiva.
 

Ricoeur: La dialéctica del acontecimiento y sentido

La dialéctica del acontecimiento y sentido consiste según Paul Ricoeur que, “si todo discurso se actualiza como acontecimiento, todo discurso es comprendido como sentido” (2003, 26). Es decir, que todo acontecimiento posee en si mismo un sentido o bien significa. Esto último, quiere decir que “tanto aquello a lo que el interlocutor se refiere, o sea, lo que intenta decir, y lo que la oración significa.” (2003, 26). Ahora bien, cabe preguntarse ¿el acontecimiento puede ser un discurso, el hablar, el dialogar, etc., precisamente porque significan? Sí, porque “cualquier apología del acto verbal como acontecimiento es significativa si, y solamente si, hace visible la relación de actualización, gracias a la cual nuestra competencia lingüística se actualiza en su realización” (2003, 25).

Por otra parte, es importante saber ¿qué es el discurso como acontecimiento? Ricoeur no lo dice, pero señala “(…) que el discurso es el acontecimiento del lenguaje” (2003, 23). Esto es, que el acontecimiento es producto del lenguaje ya que es un acto verbal, que significa, y así, es como se manifiesta en los diferentes discursos. Cabe aclarar que los acontecimientos desaparecen porque no son sistemáticos o estructuralistas.

 

Foucault: El acontecimiento como un principio regulador del discurso

Michel Foucault afirma que “cuatro nociones deben servir pues de principio regulador en el análisis, la del acontecimiento (creación), la de la serie (unidad), la de la regularidad (originalidad) y la de la condición de posibilidad (significación)” (2009, 54). Pero aquí me centraré sólo en el acontecimiento y su relación con la historia. Ya que “la historia, tal como se practica actualmente, no se aleja de los acontecimientos, extiende por el contrario su campo sin cesar; descubre nuevas etapas, más superficiales o más profundas (…)” (2009, 55). Para entrar a detalle es indispensable conocer, ¿qué es el acontecimiento para Foucault? Él contesta, “claro está que el acontecimiento no es ni sustancial, ni accidental, ni calidad ni proceso; el acontecimiento no pertenece al orden de los cuerpos. Y sin embargo no es inmaterial; es en el nivel de la materialidad, como cobra siempre efecto, que es efecto; tiene su sitio, y consiste en la relación, la coexistencia, la dispersión (…)” (2009, 57). Entonces, ¿el acontecimiento es inmaterial pero a la vez materia? Sí, “digamos que la filosofía del acontecimiento debería avanzar en la dirección paradójica, a primera vista, de un materialismo de lo incorporal” (2009, 57).

Finalmente, añade Foucault que “hay que aceptar la introducción del azar como categoría en la producción de los acontecimientos” (2009, 58), esto, significa que el acontecimiento es impredecible, emerge, se conoce en la intemperie.   

 

El tribunal de la hermenéutica del acontecimiento:

Es preciso considerar al acontecimiento como algo que no puede ser definido pues por un lado desaparece, y por el otro es inmaterial. Por eso, el acontecimiento es algo que debe de interpretarse precisamente porque emerge ante los demás. Michel Foucault lo relaciona con la historia, mientras que Paul Ricoeur lo articularía con la dialéctica y el sentido. 

El acontecimiento es clave; pues en Ricoeur, se presenta como un discurso que se actualiza y de ahí viene el sentido. En Foucault, se manifiesta como un principio que se ubica en el discurso, porque es material, tiene su sitio, su lugar y al mismo tiempo es inmaterial, debido a que no pertenece al orden de los cuerpos. En conclusión, la idea de la hermenéutica del acontecimiento nace en que Ricoeur y Foucault, piensan en el acontecimiento como algo que debe ser comprendido, sacarlo a la luz, sin más debe de ser interpretado. 

 

 

 

 

Referencias:

Paul Ricoeur (2003), Teoría de la interpretación, Discurso y excedente de sentido, México: Editorial siglo XXI.  

Michel Foucault (2009), El orden del discurso, Barcelona: Tus Quets Editores. 

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