Beck Ulrich, Sociedad del riesgo global, (Madrid: Alianza Editorial, 2009)

Publicado en por Heriliam

 

Beck, sociedad global

 

Reseña:

Aunque no es un libro estrictamente sobre el estatus de la naturaleza, si recupera al menos la importancia de la naturaleza en una sociedad que sufre de diversos problemas, tales como la crisis económica, la política mundial, el poder, el medio ambiente y por supuesto, la explotación de la naturaleza como un problema contemporáneo. Beck es un sociólogo alemán que trabaja el fenómeno de la modernidad; él habla de dos posibles “modernidades” que no son exclusivas de Occidente sino de otros países no-europeos. La primera modernidad se relaciona básicamente con las sociedades que responde a un  modelo de estado-nación, donde intervienen los procesos científicos y tecnológicos, así como la industrialización de las sociedades capitalistas. 

Por el contrario, la segunda modernidad es catalogada por otros críticos como la “posmodernidad”; aquí no se trata de una decadencia de la modernidad reflexiva, sino más bien cómo se relaciona ésta con otras modernidades de distintas partes del mundo. De ahí, que se diga que la “modernidad” no es precisamente un proceso que involucra a Europa. Esto caracteriza de modo alguno a la sociedad global de riesgo que supone un marco conceptual, donde el término de “naturaleza” es un concepto indeterminado en el cual se presenta como un problema al interior de las sociedades del mundo.

Sin embargo, la naturaleza al interior de las sociedades trae como consecuencia procesos socioculturales entre distintas naciones-estados que imposibilitan un consenso intercultural. Es decir, no hay un diálogo global entre culturas para afrontar el problema ecológico que cada vez es más hostil para nuestro entorno. Aquí, hay que tomar muy en cuenta que Beck equipara la “naturaleza” con la “ecología”, pero lo interesante es cómo el pleito entre naturaleza y sociedad disuelve un problema de tipo sociocultural.

Entonces, la naturaleza “(…) está siendo redescubierta, mimada, en un momento en el que ya no existe” (Beck, 2009, p.32). Lo que existe más bien son los procesos de socialización y diferentes mediaciones simbólicas con la naturaleza, o si se prefiere lo que existe es una ruptura entre culturas. Por otro lado, Beck señala que la destrucción de la naturaleza por la industrialización y otros factores se transforma en una teoría de los actores y las instituciones referidas a la acción. De modo, que la realidad se convierte en “(…) el proyecto y el producto de la acción, de manera que asume una importancia considerable (…)” (Beck, 2009, 46).

Esto último nos lleva pensar que la destrucción de la naturaleza constituye sin duda un producto de la acción, que continuamente se refleja en la implantación de otros discursos, formas, técnicas, ciencias para sustituir a eso que llamamos naturaleza. Lo que Beck nos transmite desde el punto de vista sociológico pero también partiendo de ciertos supuesto filosóficos, es que la naturaleza está inserta directamente en un proceso de aceleración, en el que choca principalmente con la tecnificación e industrialización que trae consigo la primera modernidad.

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